La exportación de pescado es una de las actividades más desafiadoras del ramo de proteína animal. ¿Cómo garantizar que carnes de pescado y mariscos lleguen frescos, seguros y dentro de las exigencias internacionales de calidad?
Este desafío se acentúa cuando observamos el crecimiento del sector. Solo en el primer trimestre de 2025, Brasil batió un récord exportando US$ 18,5 millones en peces de cultivo, un aumento de 112% con relación al año anterior, segun el Comex Stat, portal de datos del Ministerio de Desarrollo, Industria, Comercio y Servicios.
No faltan oportunidades — pero falta preparación para aprovecharlas, especialmente en el actual escenario tarifario y regulatorio.
De la captura al desembarque, cada detalle importa. Almacenamiento correcto, transporte monitoreado, conformidad regulatoria y rastreabilidad son condiciones básicas para competir en un mercado cada vez más exigente.
En este artículo te mostraremos cómo funciona el proceso de exportación de pescado y cuáles son las principales normas que rigen el sector. Examinamos también los desafíos actuales y las oportunidades de mercado para los que desean destacarse globalmente.

¿Cómo funciona el proceso de exportación de pescado?
El proceso de exportación de pescado comienza con la captura y el procesamiento y sigue con el almacenamiento. Luego, se prepara la documentación exigida y, finalmente se progresa para el transporte monitoreado de la carga.
Cada una de estas etapas es interdependiente. De manera que, posibles fallas en la documentación, por ejemplo, atrasan la liberación de la carga, de la misma forma que problemas de transporte comprometen la temperatura y la vida útil de los productos.
Por eso, el éxito de la exportación depende de una gestión integrada de la cadena de frío, en línea con las normas internacionales y con buenas prácticas logísticas.
A continuación vamos a examinar este proceso más detalladamente…
Almacenamiento
Luego después de la captura y el procesamiento, el pescado debe ser colocado en cámaras refrigeradas o frigoríficas para preservar su integridad.
Para pescados frescos, la franja adecuada es de 0 °C a 5 °C; para congelados –18 °C o menos. Este cuidado inicial garantiza que el producto mantenga sus características sensoriales todo el tiempo, y así sea transportado y entregado.
En el contexto descripto es igualmente esencial usar embalajes isotérmicas y cajas térmicas de gran calidad. Esto minimizan las oscilaciones térmicas, protegen contra impactos y reducen el riesgo de contaminación durante el almacenaje temporario.
Documentación
Mientras el pescado permanece almacenado, comienza la emisión de la documentación obligatoria para liberación de la exportación.
Estos son los principales documentos:
- factura comercial, que describe la mercadería y las condiciones de venta;
- conocimiento de embarque, emitido por la transportadora;
- certificado de origen, que certifica el país de procedencia;
- certificados fitosanitarios, que comprueban la sanidad del producto.
Mantener toda esta documentación en conformidad es primordial para evitar atrasos y complicaciones aduaneras.
Más adelante vamos a examinar las normas y estándares internacionales que rigen estas exigencias.
Transporte
Con la documentación aprobada se embarca el pescado en vehículos refrigerados o contenedores específicos para largas distancias, ya sea por vía marítima, aérea o multimodal.
Sobre todo en esta etapa, las condiciones de temperatura son críticas: 0 °C a 5 °C para frescos, y –18 °C o menos para congelados.
Durante el transporte, la carga debe ser monitoreada por sistemas de rastreo en tiempo real que permiten identificar variaciones y corregir fallas de inmediato.
Además, la higienización rigurosa de vehículos y contenedores es indispensable para garantizar la seguridad alimentaria y prevenir contaminaciones.
Monitoreo de la carga
El monitoreo es continuo desde la salida del almacén hasta la llegada al destino final. Tecnologías como IoT, sensores y rastreo digital posibilitan informes constantes sobre temperatura y localización, garantizando la visibilidad total de la operación.
En los países de América Latina, donde la infraestructura puede representar desafíos adicionales, soluciones como itinerarios inteligentes y transporte multimodal son fundamentales.
Estas tecnologías ayudan a optimizar plazos, reducir riesgos de fallas y preservar la calidad hasta que el pescado llegue a su destino.
Más información: Logística Internacional: cómo funciona y sus desafíos

Normas regulatorias para la exportación de pescado
Entre las normas más conocidas para la exportación de pescado están los programas basados en HACCP (Análisis de Peligros y Puntos Críticos de Control), además de prácticas como GMP (Buenas Prácticas de Fabricación) y SSOP (Procedimientos Estándar de Higiene Operacional).
Mercados exigentes como Estados Unidos, Unión Europea y Canadá demandan la observación de estas directrices.
En América Latina, las certificaciones en línea con la Global Food Safety Initiative (GFSI) como FSSC 22000, BRCGS y IFS Logistics se exigen cada vez más. Esto demuestra, ante el mercado internacional, el compromiso de las empresas con la conformidad.
Otro diferencial competitivo es el Operador Económico Autorizado (OEA), que agiliza procesos aduaneros y reduce la burocracia del comercio exterior.
El mercado internacional de exportación de pescado en 2025: desafíos y oportunidades
El mercado internacional de exportación de pescado está mostrando su fuerza, aún en un escenario de incertidumbre.
Solo en el primer trimestre de 2025, Brasil batió un récord al exportar US$ 18,5 millones en peces de cultivo, un crecimiento de 112% con relación al mismo período de 2024 (Comexstat).
La tilapia representó 95% del total exportado, y los Estados Unidos concentraron 90% de las compras (Embrapa).
Además de los Estados Unidos, países como Canadá, Chile y México también aumentaron sus importaciones, mientras tanto, la Unión Europea sigue siendo un destino estratégico para el pescado congelado.
A pesar de su desempeño, el sector enfrenta el impacto del «Tarifazo» de los EEUU. En julio de 2025, 1.500 toneladas de pescado y mariscos, almacenadas en 58 contenedores frigoríficos y cuyo destino era el mercado americano, no fueron embarcadas, según Abipesca.
Sin duda, noticas como esa generan aprensión en toda la cadena productiva. Sin embargo, según la evaluación de David Palfenier, presidente de Emergent Cold LatAm, los efectos están siendo limitados.
“Desde el punto de vista de Emergent Cold LatAm, no hemos visto efectos… o casi ningún efecto. Tal vez, por algunas semanas, alguien tenga que guardar un poco más de producto mientras obtienen documentación para otro país. Además de ese, no ha habido ningún otro gran efecto”, dijo en entrevista de la CNN Brasil.
Para Palfenier, la resiliencia del sector viene del redireccionamiento ágil de las exportaciones para otros países. Ante esto, vuelve a la pauta la necesidad de diversificar mercados.
El desafío regulatorio, sumado a las tensiones comerciales muestra que explorar nuevos destinos e invertir en eficiencia logística son medidas fundamentales para consolidar el potencial del sector en el mercado global.
Puedes ver la entrevista completa de David Palfenier, presidente de Emergent Cold LatAm, para la CNN:
¿Cómo garantizar la calidad del pescado en proceso de exportación?
Algunos puntos deben tenerse en cuenta para que el pescado llegue a destino fresco y seguro para el consumo. En esta checklist están los más críticos:
- Temperatura controlada: se mantiene de 0 °C a 5 °C para frescos y –18 °C o menos para congelados.
- Almacenamiento adecuado: se usan cámaras frigoríficas higienizadas y preparadas para cada tipo de carga.
- Embalajes especializados: se usan cajas isotérmicas y materiales de gran resistencia que evitan las oscilaciones térmicas.
- Higienización rigurosa: se limpian constantemente almacenes, contenedores y vehículos para prevenir contaminaciones.
- Monitoreo en tiempo real: se usan sensores de IoT para rastrear temperatura y localización de la carga durante todo el trayecto.
- Rastreabilidad completa: se registra de cada etapa para asegurar transparencia y generar la confianza de los importadores.
Con estas precauciones, los exportadores reducen pérdidas y aseguran que el pescado mantenga su calidad desde el origen hasta el destino final.
Aprovecha y verifica en el vídeo la nueva operación de almacenamiento de alimentos secos, refrigerados y congelados de Emergent Cold LatAm en Guarulhos, São Paulo:
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El proceso de exportación de pescado exige más que cumplir normas o plazos: es necesario inspirar confianza en cada etapa de la operación.
Para eso son determinantes las prácticas sólidas de cadena de frío, documentación correcta y monitoreo continuo.
En Emergent Cold LatAm, ofrecemos tecnología avanzada, infraestructura moderna y presencia estratégica en los principales mercados de la región.
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